
"La IA es, sin duda, lo suficientemente poderosa como para propiciar acontecimientos que causen 1.000 millones de muertes", afirmó Gates en una entrevista con medios estadounidenses.
En sus palabras, la humanidad nunca ha poseído un arma tan poderosa como "la combinación de personas con malas intenciones que utilizan las herramientas de IA más avanzadas".
A principios de septiembre, Jacob Steinhardt, investigador de la empresa estadounidense Anthropic, anunció su retirada del sector. Expresó su temor de que la carrera entre las corporaciones tecnológicas estuviera acercando al mundo a un punto de no retorno y pudiera conducir a un escenario apocalíptico tan pronto como a finales de 2027.
Tras este anuncio, otro empleado de la compañía, Evan Hubinger —responsable del equipo de pruebas para la alineación de la IA—, señaló que existía una probabilidad del 10% de que la IA destruyera a la humanidad en la próxima década.
El 12 de septiembre, el director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, pidió una ralentización global en el desarrollo de modelos de IA más potentes, alegando preocupaciones de seguridad. Por su parte, el empresario estadounidense Elon Musk y el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, respaldaron esta iniciativa.
Perú estrechó su cooperación tecnológica con Estados Unidos mediante un acuerdo que contempla la adopción de recursos del país norteamericano y el desarrollo de infraestructura digital. El entendimiento se da en medio de la creciente competencia entre Washington y Pekín por ampliar su influencia en el sector de la inteligencia artificial.
En la firma del documento, el embajador estadounidense en Lima, Bernie Navarro, pidió a Perú "elegir bien" a sus socios tecnológicos, al advertir que la IA desarrollada y controlada por proveedores "extrahemisféricos", en referencia a China, representa una amenaza para la seguridad nacional.
Dicho acuerdo contempla además la construcción de infraestructura digital segura, que incluye computación en la nube, centros de datos, redes de próxima generación y cadenas de suministro relacionadas con la tecnología 5G.
Asimismo, Navarro señaló que elegir socios tecnológicos adecuados implica contar con tecnología confiable y con protecciones para los derechos fundamentales. También afirmó que Washington acompañará a Lima en la construcción de sistemas de IA bajo sus propios términos.
El diplomático sostuvo que los países que tendrán mejores resultados en esta década serán aquellos que permitan a sus universidades, hospitales y empresas experimentar con inteligencia artificial.
Ante ello, destacó el marco regulatorio peruano y calificó a la nación como líder en la materia por haber aprobado una de las primeras leyes de IA y su reglamento de implementación en septiembre del año pasado.
El entendimiento fue firmado por Navarro y el presidente del Consejo de Ministros de Perú, Luis Galarreta, durante la inauguración del IA Summit.
La firma ocurrió un día antes de la visita a esta nación del secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, quien ha cuestionado las inversiones chinas en suelo peruano, al considerar que no respetan la legislación local. Pekín respondió a esas críticas mediante su embajada en Lima.