
La economía volvió a mostrar en octubre una dinámica divergente entre dos sectores clave. La construcción se expandió 8% interanual y acumula un alza de 7,9% en los primeros diez meses del 2025, confirmando que sostiene un nivel de actividad positivo que solo se interrumpió en enero. En cambio, la industria retrocedió 2,9% frente al mismo mes del 2024 y encadenó su cuarto mes consecutivo a la baja, profundizando la tendencia negativa iniciada en julio.
Los datos fueron difundidos por el INDEC. La fotografía del mes deja en claro que, mientras las obras continúan traccionadas por determinados insumos y proyectos privados, la actividad manufacturera aún no encuentra señales claras de recuperación.
El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) registró un crecimiento significativo en la comparación interanual, impulsado por el repunte de ocho de los trece insumos relevados. Hormigón elaborado, artículos sanitarios, asfalto, mosaicos, pinturas, hierro y cemento mostraron mejoras relevantes, lo que refleja buen nivel de obra en curso.
Sin embargo, la actividad cayó 0,5% respecto de septiembre, una desaceleración que ya venía anticipada por el sector. Varios insumos, como yeso, cales, ladrillos, cerámicos y placas de yeso, mantuvieron números negativos frente al año pasado, lo que indica comportamientos desparejos en la demanda.
El clima de expectativas no acompaña el buen desempeño. La mayoría de las empresas, tanto de obra privada como pública, prevé que el nivel de actividad se mantendrá sin cambios durante noviembre, diciembre y enero; pero un porcentaje significativo cree que disminuirá. Para el sector privado, solo un 10,5% espera una mejora, mientras que en el ámbito de obra pública la expectativa positiva llega al 15,5%.
El panorama industrial sigue complicado. El Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) cayó 2,9% interanual y también retrocedió 0,8% respecto de septiembre. Desde julio la industria no logra salir del terreno negativo y la tendencia se consolidó: –0,8% en julio, –4,3% en agosto, –0,5% en septiembre y –2,9% en octubre.
Aun así, el acumulado de enero a octubre muestra un avance de 3,1%, producto del arrastre positivo del primer semestre. Pero el deterioro reciente golpea a gran parte de las ramas fabriles.
Algunas actividades lograron mantenerse a flote, como otros equipos de transporte, refinación del petróleo, minerales no metálicos e industrias metálicas básicas. Pero la mayor parte del entramado industrial registró caídas relevantes: alimentos y bebidas, maquinaria y equipo, madera y papel, automotrices, metalmecánica, plásticos, tabaco, textiles y calzado. Este último segmento volvió a ser el más afectado del mes: los productos textiles cayeron 24%.
BAE NEGOCIOS