Ese foro mostró confianza en el rumbo libertario, pero sin dejar de levantar la voz por la asfixia a la industria nacional, producto de un mix de apertura indiscriminada, carga impositiva descomunal y tipo de cambio desfavorable, que se mantendrá mientras se sostenga el sistema de bandas. La libre flotación y el fin del cepo a las empresas no aparecen, por ahora, en la agenda de Caputo. El repunte de consumo no emerge en las proyecciones de los industriales, que observan, como señaló con claridad Paolo Rocca, que el plan se apuntala en Vaca Muerta y en la minería. ¿Alcanza?